Destino es el mayor de Los Eternos, es ciego y no tiene
sombra, sin embargo puede ver en su libro todo lo que le
sucede al Universo, es el Eterno Obsevador, el que mira,
pero no participa. Ama las historias y las posibilidades
que ofrece el futuro. Y ama el pasado, porque el pasado,
hagamos lo que hagamos, queda escrito y no se puede borrar.